Caso PTA - PSOE
Descripción del caso
El Caso PTA es un caso de corrupción política que afectó al Ayuntamiento de Jerez de la Frontera en 2007, cuando la alcaldesa socialista Pilar Sánchez Muñoz cometió irregularidades en la concesión de una ayuda municipal de 244.000 euros a la empresa Tecnología e Innovación Sanitaria (TISA) para instalarse en el Parque Tecnológico Agroindustrial (PTA) de Jerez. La Audiencia Provincial de Cádiz consideró probado que Sánchez presionó al técnico municipal encargado de evaluar la solicitud para que "tratase con cariño" a la empresa, logrando que se manipulara la puntuación técnica del proyecto.
El mecanismo del fraude consistió en inflar artificialmente la valoración de TISA para justificar una subvención del 40% del precio de instalación, cuando la puntuación real solo daba derecho a una ayuda del 20%. Inicialmente, el técnico asignó 9 puntos sobre 14 a la solicitud, pero tras las presiones de la alcaldesa y ante la negativa del técnico a modificar su informe, la entonces delegada de Medio Rural, Carmen Martínez, ordenó al capataz municipal Salvador Rubio —sin competencia administrativa para ello— que firmara un nuevo informe elevando la puntuación a 14 puntos. Esta falsificación documental permitió duplicar el importe de la subvención municipal, causando un perjuicio patrimonial al Ayuntamiento de Jerez y desviando fondos públicos en beneficio de una empresa privada.
El caso fue denunciado por el Partido Andalucista (PA) en 2009 y tras años de instrucción judicial, la Audiencia Provincial de Cádiz condenó en febrero de 2015 a Pilar Sánchez a 4 años y 6 meses de prisión por los delitos de falsedad en documento oficial, prevaricación y malversación de caudales públicos. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia en diciembre de 2015, ordenando además el pago solidario de 122.360 euros al Ayuntamiento. Sánchez ingresó en prisión el 31 de enero de 2016 en el centro penitenciario de Alcalá de Guadaíra, convirtiéndose en la segunda alcaldesa de Jerez en ser encarcelada por corrupción después de Pedro Pacheco. Tras cumplir más de un tercio de la condena y demostrar un comportamiento ejemplar en prisión (donde impartió clases de inglés a otras reclusas), obtuvo el tercer grado penitenciario en septiembre de 2017.