Pokemon/Miño-Sil - PSOE
Descripción del caso
El caso Pokemon/Miño-Sil es la pieza de la Operación Pokémon que investiga la corrupción sistemática de Francisco Fernández Liñares mientras presidía la Confederación Hidrográfica Miño-Sil (CHMS), organismo estatal dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, entre principios de 2009 y febrero de 2012. Liñares, exconcejal y teniente de alcalde socialista de Lugo, fue designado para este cargo por el Gobierno central del PSOE. Desde su posición al frente de la Confederación, orquestó un mecanismo de adjudicación fraudulenta de contratos y obras del organismo a empresas constructoras con las que mantenía acuerdos previos, a cambio de comisiones de entre el 15% y el 20% del valor de las inversiones licitadas.
Las comisiones se abonaban en metálico o en especie mediante regalos de lujo. Los investigadores documentaron que Liñares recibió "obsequios de elevado importe, tales como botellas de Vega Sicilia, relojes, joyas, plumas, antigüedades y otras prebendas", además de transferencias de dinero en efectivo. En el marco de la Operación Pokémon, coordinada desde el Juzgado de Instrucción nº 1 de Lugo por la jueza Pilar de Lara, se llegaron a adjudicar fraudulentamente cerca de 40 contratos por valor de varios millones de euros. Liñares se convirtió en el único político condenado en firme en toda la macrocausa Pokémon.
La Audiencia Provincial de Lugo condenó a Liñares a cinco años de prisión por esta pieza en marzo de 2021. Tras el recurso presentado por su defensa, el Tribunal Supremo rebajó la pena a cuatro años y medio de prisión por delitos continuados de cohecho y prevaricación. La sentencia fue firme y Liñares ingresó voluntariamente en la prisión lucense de Monterroso en febrero de 2024 para cumplir la condena. El caso evidenció cómo la red de corrupción de Liñares no se limitó al ámbito municipal, sino que se extendió a un organismo estatal al que accedió gracias a su pertenencia al PSOE.