Caso Salmón - PP
Descripción del caso
El Caso Salmón recibe su nombre del viaje de pesca de salmón que el empresario noruego Björn Lyng, dueño del complejo turístico Anfi del Mar en Mogán (Gran Canaria), ofreció en el verano de 2005 a José Manuel Soria López, entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria y dirigente del PP en Canarias. El viaje, realizado en el avión privado de Lyng, incluyó una parada en Salzburgo (Austria) para asistir al Festival de Música y otra en Trondheim (Noruega) para la pesca del salmón. El problema político y jurídico radicó en que, en esas mismas fechas, el Cabildo que presidía Soria estaba tramitando a favor de Lyng la declaración de interés general del proyecto urbanístico que su empresa pretendía construir en el barranco de La Verga, en el municipio de Mogán, operación necesaria para que el Parlamento y el Gobierno de Canarias autorizasen el proyecto como excepción a la moratoria turística entonces vigente.
El caso fue denunciado formalmente el 11 de agosto de 2008 por el periodista Carlos Sosa Báez, director del medio Canarias Ahora, ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). La Fiscalía Anticorrupción de Las Palmas, en su informe, llegó a apreciar la comisión de un delito de cohecho impropio por parte de Soria, pero consideró que la acción penal había prescrito al haber transcurrido más de tres años desde la realización del viaje. También estaba imputado Manuel Fernández González, diputado regional y secretario general del PP en Canarias, por un presunto delito de negociaciones prohibidas a funcionarios públicos, al haber solicitado compatibilizar su cargo de diputado con funciones de representación y asesoramiento para varias empresas, entre ellas el Grupo Anfi.
El 21 de mayo de 2009, la magistrada instructora del TSJC, Margarita Varona, decretó el sobreseimiento y archivo de las diligencias previas al considerar que los hechos denunciados no eran constitutivos de delito. Varona argumentó que la aceptación del viaje no podía considerarse cohecho porque la invitación habría surgido de forma espontánea y no premeditada, y que tampoco quedaba acreditado el delito de negociaciones prohibidas imputado a Fernández. La asociación de juristas Justicia y Sociedad, que ejercía la acusación popular, recurrió el auto sin éxito. El caso fue posteriormente utilizado por el propio Mariano Rajoy como ejemplo de "persecución a un inocente", y Soria continuó su carrera política hasta verse forzado a dimitir como ministro de Industria, Energía y Turismo en 2016 por su aparición en los Papeles de Panamá.