Púnica/Contratos Públicos - PP
Descripción del caso
La pieza de contratos públicos de la Operación Púnica investiga el mecanismo central de la trama: el amaño sistemático de licitaciones y concursos públicos en municipios y organismos autonómicos controlados por el PP. La trama, con Francisco Granados como eje político y David Marjaliza como brazo empresarial, operó durante una década adjudicando servicios de festejos, eventos, eficiencia energética, comunicación y reputación digital a empresas afines.
El esquema funcionaba a través de la influencia política de Granados —que fue secretario general del PP de Madrid entre 2004 y 2011 y consejero de diversas carteras en la Comunidad— para garantizar que los municipios gobernados por el PP contrataran las empresas de su red. A cambio, los empresarios favorecidos pagaban comisiones, financiaban actos electorales del PP y entregaban regalos a los cargos públicos.
La trama se articulaba en varias ramas: la de eficiencia energética con Cofely, la de festejos con Waiter Music, la de reputación digital con Eico y Madiva, y la de contratos generales con diversas empresas instrumentales. En total, en solo dos años (2012-2014), la red obtuvo adjudicaciones públicas valoradas en más de 250 millones de euros. Los casos de contratos de fiestas municipales y eventos autonómicos tienen un juicio independiente en el que Granados volvió al banquillo en enero de 2026.