Caso Imarol - PP
Descripción del caso
El caso Imarol es un caso de fraude fiscal y falsedad documental que implica a José Luis Olivas, expresidente de la Generalitat Valenciana (2002-2003) y expresidente de Bancaja, y al empresario Vicente Cotino, sobrino del expresident del Parlament Juan Cotino. El caso gira en torno a la empresa Imarol S.L., sociedad de la que Olivas era administrador y socio al 50% junto a su esposa, dedicada supuestamente al asesoramiento empresarial y la inversión patrimonial. En 2008, la empresa Sedesa Inversiones, de Vicente Cotino, transfirió 500.000 euros más 80.000 euros de IVA a Imarol a cambio de unos servicios de asesoramiento que nunca llegaron a prestarse, contabilizando ese gasto como deducible en el Impuesto de Sociedades de 2008.
La factura emitida por Imarol era falsa: no existía contrato alguno, ni correos electrónicos, ni directrices de trabajo, ni documentación que relacionara el pago con ningún servicio real. El informe de tres páginas que Olivas aportó para justificar el cobro resultó ser documentación a la que había tenido acceso en su condición de presidente de Bancaja, no fruto de ningún asesoramiento independiente. La propia empresa Imarol carecía de personal y de infraestructura, y desde su constitución había tenido prácticamente ninguna actividad. La operación permitió a Cotino reducir fraudulentamente su base imponible, causando un perjuicio a la Hacienda Pública de aproximadamente 150.000 euros.
El caso se hizo público en junio de 2014 cuando el Juzgado de Instrucción nº 14 de Valencia imputó a Olivas por delito fiscal. Tras la apertura de juicio oral, el Juzgado de lo Penal nº 6 de Valencia dictó sentencia condenatoria el 13 de enero de 2017, imponiendo a ambos acusados un año y medio de prisión y una multa de 151.800 euros por sendos delitos de falsedad en documento mercantil y delito contra la Hacienda Pública. Olivas recurrió la condena ante la Audiencia Provincial de Valencia, aunque la sentencia fue confirmada. José Luis Olivas falleció el 29 de noviembre de 2025 a los 73 años, siendo el primer expresidente de la Generalitat Valenciana condenado por corrupción.