Caso Campeón - PP
Descripción del caso
El caso Campeón fue el primer gran escándalo de corrupción que afectó al gobierno de Alberto Núñez Feijóo en la Xunta de Galicia. La trama, articulada en torno al empresario farmacéutico lucense Jorge Dorribo y su empresa Laboratorios Nupel, obtuvo subvenciones y préstamos públicos del Instituto Galego de Promoción Económica (IGAPE) de manera irregular entre 2010 y 2011, con la colaboración de cargos públicos del PP que actuaron como intermediarios para garantizar un trato de favor en la concesión de ayudas. El caso recibió su nombre por la afición de Dorribo al automovilismo: era el propietario del equipo de karting "Campeón", cuyo patrocinio fue utilizado como instrumento de pago a los funcionarios implicados.
La operación policial se inició en mayo de 2011, ejecutada por el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, con registros en la sede del IGAPE en Santiago de Compostela y en las instalaciones de Nupel en Lugo, y resultó en la detención de 15 personas. Los delitos investigados incluían fraude de subvenciones, falsedad documental, blanqueo de capitales, insolvencia punible y fraude fiscal. El exdiputado autonómico del PP Pablo Cobián ejerció funciones de intermediación entre octubre de 2010 y mayo de 2011 para que el IGAPE, dirigido por Joaquín Varela de Limia, concediera un trato preferente a Dorribo en la tramitación y concesión final de una subvención de 1,4 millones de euros y un préstamo del Banco Europeo de Inversiones de 2,9 millones de euros. Como contraprestación, Dorribo patrocinó actividades deportivas del hijo de Cobián por valor de 60.180 euros.
El caso tuvo una dimensión política significativa: el gobierno de Feijóo tomó la controvertida decisión de acusar únicamente a los nueve empresarios implicados, pero no a los tres cargos públicos del PP (los dos directivos del IGAPE ni el diputado Cobián), contradiciendo la posición de la Fiscalía. Feijóo calificó públicamente los hechos de "mala gestión" sin "responsabilidad penal", una postura que quedó en entredicho cuando la Audiencia Provincial de Lugo los condenó en 2018. Los trece acusados llegaron a acuerdos con la Fiscalía para rebajar sus penas, excepto uno, Javier Rodríguez de Proitec, quien fue juzgado y condenado en noviembre de 2017. El principal acusado, Jorge Dorribo, falleció en Barcelona en mayo de 2019 a los 54 años, antes de que las sentencias adquirieran firmeza plena.
Resumen
Implicados
Desliza hacia abajo para ver más