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Caso Arquitecto - PP

Iniciado: Agosto de 2006
Melilla, España

Descripción del caso

El caso Arquitecto es un escándalo de presunta prevaricación administrativa en Melilla originado en agosto de 2006, cuando Miguel Marín Cobos, consejero de Administraciones Públicas de la Ciudad Autónoma por el Partido Popular, firmó un contrato de trabajo como arquitecto superior interino a tiempo completo con Iván Reyes. El contrato estaba vinculado a la baja médica del funcionario titular de la plaza, Juan José Baeza, y debía extinguirse con la reincorporación de este. Sin embargo, cuando Baeza volvió a su puesto el 31 de mayo de 2007, el arquitecto interino continuó trabajando de forma irregular durante semanas. Cuando se extinguió finalmente el primer contrato, al día siguiente, el 1 de agosto de 2007, Marín volvió a contratar a Iván Reyes para cubrir la jubilación de otro funcionario, esta vez con condiciones laborales más beneficiosas. El Colegio Oficial de Arquitectos de Melilla (COACAM) denunció la contratación, señalando que el propio consejero de Fomento, Rafael Marín, les había reconocido que la contratación de Reyes respondía a una petición personal de un viceconsejero amigo del padre del arquitecto.

La Fiscalía de Melilla acusó a Miguel Marín de haber incumplido la normativa de la Ciudad Autónoma entre agosto de 2006 y julio de 2017 con el único fin de mantener el puesto de trabajo de un arquitecto contratado de forma temporal e irregular. Las acusaciones populares fueron sostenidas por el sindicato Manos Limpias, la Coalición por Melilla (CpM) y el exsecretario general del PSOE local, Dionisio Muñoz. En 2016, el COACAM, con una nueva Junta de Gobierno, decidió por unanimidad retirar su acusación al considerar que la demanda penal no defendía los intereses generales de la profesión. El caso arrastró más de diez años de denuncias, sentencias en distintas jurisdicciones —laboral y penal— recursos y apelaciones, con un Auto de la Audiencia Provincial de Málaga como referencia intermedia. El Consejo de Estado emitió un dictamen en el que reconoció la validez del contrato inicial pero recomendó convocar un proceso selectivo abierto para cubrir la plaza en propiedad.

El juicio oral se celebró los días 15 y 23 de febrero de 2018 en el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla. El 20 de abril de 2018 se dictó sentencia absolutoria a favor de Miguel Marín. El juez determinó que "ningún hecho de trascendencia delictiva ha quedado acreditado" y que era "imposible afirmar que la contratación sea contraria a derecho". La resolución consideró que, incluso si existiera alguna irregularidad, esta no alcanzaba el nivel de "evidente, patente, flagrante y clamorosa" que exige el delito de prevaricación administrativa. La absolución se respaldó en que otras jurisdicciones, tanto social como penal, ya habían validado la actuación de Marín, y en el propio dictamen del Consejo de Estado. El caso quedó archivado sin condena alguna.

Resumen

Estado judicial
Desconocido
Coste
Sin determinar

Implicados

Miguel Marín Cobos
Consejero de Administraciones Públicas de la Ciudad Autónoma de Melilla (PP)
Iván Reyes
Arquitecto superior interino de la Ciudad Autónoma de Melilla
Rafael Marín
Consejero de Fomento de la Ciudad Autónoma de Melilla (PP)

Documentos relevantes

Cronología

Agosto de 2006
Contratación del arquitecto interino Iván Reyes
Miguel Marín, consejero de Administraciones Públicas de la Ciudad Autónoma de Melilla, firma un contrato temporal a tiempo completo con el arquitecto superior Iván Reyes para sustituir al funcionario titular Juan José Baeza, de baja médica. El contrato debía extinguirse automáticamente con la reincorporación del titular. Según denuncias posteriores del COACAM, la contratación respondía a la petición personal de un viceconsejero amigo del padre del arquitecto, práctica que el consejero de Fomento, Rafael Marín, reconoció ante el Colegio.
Mayo de 2007
Reincorporación del titular pero el interino sigue trabajando
Juan José Baeza, el funcionario arquitecto superior titular cuya baja médica justificaba el contrato de Iván Reyes, se reincorpora a su puesto de trabajo. A pesar de ello, el arquitecto interino Iván Reyes continúa prestando servicios en la Asamblea de la Ciudad Autónoma de Melilla durante semanas, solapándose con el titular, sin que la administración extinga el contrato temporal. Esta irregularidad constituye el núcleo central de la acusación de prevaricación.
Agosto de 2007
Segunda contratación irregular con condiciones más beneficiosas
Una vez extinguido formalmente el primer contrato, Miguel Marín vuelve a contratar a Iván Reyes al día siguiente, el 1 de agosto de 2007, esta vez como interino para cubrir la jubilación de otro arquitecto superior funcionario. La Fiscalía señaló que esta segunda contratación se realizó con condiciones laborales más favorables que las del contrato anterior. El Colegio Oficial de Arquitectos de Melilla denuncia la situación al considerar que el proceso no cumplió la normativa de selección aplicable a la función pública.
Noviembre de 2013
El Juzgado de lo Social valida la extinción del contrato
El Juzgado de lo Social de Melilla dicta sentencia reconociendo que la relación laboral iniciada el 28 de agosto de 2006 fue válidamente extinguida con arreglo a la normativa laboral vigente. Esta resolución sirve a la defensa de Marín para acreditar que su actuación contó con respaldo en la jurisdicción social, aunque la causa penal por prevaricación administrativa continúa su curso ante el Juzgado de lo Penal.
Septiembre de 2016
El Colegio de Arquitectos retira su acusación
La nueva Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Arquitectos de la Ciudad Autónoma de Melilla (COACAM) aprueba por unanimidad, en reunión del 20 de septiembre de 2016, no continuar con la acusación penal emprendida por la anterior junta contra Miguel Marín Cobos. El COACAM argumenta que dicha acusación no defiende los intereses generales de la profesión y pide al Gobierno de la Ciudad Autónoma que convoque un proceso selectivo abierto a todos los arquitectos para cubrir definitivamente la plaza. El Consejo de Estado había validado previamente el acto administrativo de contratación inicial.
Febrero de 2018
Inicio del juicio oral en el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla
Da comienzo el juicio oral contra Miguel Marín ante el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla por un delito de prevaricación administrativa. Ejercen la acusación la Fiscalía de Melilla —que solicita 8 años de inhabilitación para empleo público— y las acusaciones populares de Manos Limpias, Coalición por Melilla (CpM) y el exsecretario general del PSOE local Dionisio Muñoz —que solicitan 10 años de inhabilitación—. El Colegio de Arquitectos había retirado su acusación en 2016. El acusado declara que en todo momento actuó conforme a derecho y que solo firmó los documentos que le presentaban los funcionarios competentes.
Abril de 2018
Sentencia absolutoria: Miguel Marín es absuelto de prevaricación
El Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla dicta sentencia absolutoria a favor de Miguel Marín Cobos. El juez considera que 'ningún hecho de trascendencia delictiva ha quedado acreditado' y que es 'imposible afirmar que la contratación sea contraria a derecho'. La resolución argumenta que, aunque pudiera existir alguna irregularidad administrativa, esta no alcanza el carácter de 'evidente, patente, flagrante y clamorosa' que exige el delito de prevaricación. El fallo señala que la contratación contó con el respaldo de las jurisdicciones social y penal, así como con un dictamen favorable del Consejo de Estado. El caso queda archivado sin condenas.